El Fondo Nacional de Vivienda Popular (FONAVIPO) aún no ha logrado vender 714 apartamentos de los 948 que se construyeron en el proyecto habitacional Santa Lucía, en Santa Ana, que forma parte del programa gubernamental Casa para Todos.

Casa para Todos se creó en la administración del expresidente de la República, Mauricio Funes, con el objetivo de edificar viviendas de interés social y reducir el déficit habitacional. Sin embargo, las bajas ventas de las viviendas llevó a que FONAVIPO cayera momentáneamente en impago hace tres años, pues no pudo honrar un crédito cuya garantía era justamente la comercialización de las viviendas.

FONAVIPO construyó desde 2010 más de 2,000 viviendas en cuatro proyectos, de los que 1,364 corresponden a los condominios Santa Lucía y Procavia, en Santa Ana.

En Santa Lucía aún faltan vender 714 viviendas, mientras en Procavia ya solo están disponibles dos. Con ello se completaría el ciclo de comercialización que inició en 2014 y se pretendía concluir en 2015.

Rony Huezo, presidente de FONAVIPO, explicó a Diario El Mundo que el principal inconveniente para vender estas viviendas ha sido la falta de una “cultura de condominio”. Aun cuando las edificaciones son antisísmicas, “cuando las personas ven de tres niveles (la construcción) piensan que les van a caer encima”, dijo.

A esto se suman las mismas condiciones económicas de las familias salvadoreñas. Algunos interesados en adquirir una de las viviendas no han podido obtener el financiamiento, dijo, por carecer de un buen récord crediticio.

Como parte de Casa para Todos, Huezo recordó que también se construyó el proyecto Nuevo Belén, en San Miguel, compuesto por 494 viviendas, y todas ya están vendidas. También se construyó el proyecto Los Almendros, ubicado sobre la Carretera de Oro, en San Martín, el cual ya solo disponen de cuatro unidades habitacionales.

 

Casa para todos puso en riesgo la solvencia

En 2010, el Gobierno en turno amplió las funciones de FONAVIPO y le encargó la construcción y comercialización de Casa para Todos.

En ese momento, la institución aún se sometía a las evaluaciones de la calificadora de riesgos Fitch Ratings, y ésta advirtió, en un informe de 2014, que la decisión de convertir al Fondo en constructor puso en riesgo su solvencia.

Precisamente, un año antes FONAVIPO cayó momentáneamente en impago con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), cuando dejó de pagarle una cuota de $10.4 millones, parte de un préstamo de $50 millones que la institución regional le otorgó para Casa para Todos, y la garantía era la venta de las viviendas.

Además de afectar la calificación de riesgo del Fondo, otorgada por Fitch, la agencia inició un proceso de revisión de la disposición del Gobierno a apoyar al resto de instituciones financieras públicas, pues en le caso de FONAVIPO no hubo intervención para que honrara su pago al BCIE.

Luego de pagar la cuota pendiente, la Asamblea Legislativa autorizó a FONAVIPO a emitir $40 millones en certificados de inversión (CIFONA2), y con ellos pagó el préstamo del BCIE.

 

Avanzan los pagos

La emisión CIFONA2 vence el próximo 31 de julio de 2017 y hasta la fecha y hasta el 30 de noviembre, según datos de FONAVIPO, se habían pagado más de $19.1 millones, y aún tienen pendientes $20.9 millones.

Sin embargo, la venta de las casa pendientes en Santa Lucía siguen siendo vitales para que la institución haga frente a sus pagos.

“Hemos pagado intereses de capital adelantado. Vamos por buen camino, nos quedan 714 apartamentos del condominio Santa Lucía, los cuales pensamos vender en el transcurso del próximo año, y así cumplir nuestras obligaciones”, dijo el presidente del Fondo.

 

 

714 Apartamentos

FONAVIPO aún no ha logrado vender 714 apartamentos que construyó hace varios años en Santa Ana.



$20 Millones

FONAVIPO aún debe pagar $20.9 millones de los certificados de inversión que utilizó para pagar el préstamo al BCIE.